sábado, 27 de marzo de 2010

"Matar en cualquier caso es matar"

El pasado 8 de Marzo Natalia Gaitán fue asesinada por lesbiana, en la provincia argentina de Córdoba. Los abogados hablan de un caso de "violencia de género",  las organizaciones LGBTTI y Soy Torta denuncian otro caso de lesbofobia
El suplemento SOY del diario Página 12 ha recibido varias cartas de lectores que reclamaban la aclaración de que la víctima cometía estupro, figura que ha sido borrada del Código Penal. 
A continuación, "reproducimos una de estas cartas y la respuesta del Dr. Pablo Oscar Rosales, director de Asistencia y Asesoramiento a Personas en Situación de Discriminación del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi)". 

Carta de Patricia Danishewsky, Parque Patricios
No estoy del todo de acuerdo. El problema en este caso no fue la fobia, o por lo menos no lo parece. Natalia cometió estupro. Eso no justifica en nada del asesino. Debe ir en cana como cualquier asesino. Supongamos el mismo caso, pero de una pareja heterosexual. Si un flaco de 26 años se lleva a mi hija de 16 años, aunque se amen, yo también me la traigo de una oreja. Además le haría una denuncia por estupro. Jamás lo mataría, claro está. Pero si alguien lo hiciera, ¿lo criticarían de heterofóbico?
El hombre se salió de sus casillas y asesinó. Capaz que aun siendo padrastro cumplió con la función paterna. Nada tiene que ver con la homofobia, que a lo mejor también había, no lo sé. El tipo es un asesino. Punto. Y Natalia cometió estupro.

Respuesta del Dr. Pablo Oscar Rosales

Comparto con la lectora que el hecho de haber o no cometido estupro no justifica en nada al asesino. Discrepo en cuanto a los términos en que aborda su planteo. Pero ante todo, se hace necesaria la aclararación de que en la reforma del artículo 120 del Código Penal se ha eliminado el concepto de “estupro”. Existe sí el abuso sexual cuando se trata de menores de 16 años en situación de indefección frente a un mayor. La palabra estupro hacía referencia a un delito contra la honestidad mientras que el concepto de abuso se refere a un delito contra la integridad sexual. De ahí el cambio. Pero más allá del término usado, no viene al caso, ya que la adolescente a la que le han asesinado a su novia tiene 16 años cumplidos.
Y ahora sí, mis comentarios a esta carta. Natalia Gaitán es asesinada brutalmente por el padre de su compañera justificado unicamente en que se trata de una relación con una persona del mismo sexo. El argumento de la lectora constituye una falacia emocional, desde que recurre al concepto de “mi hija”, con un sentido doble: la familiaridad de este concepto relacional de madre a hija, y un aspecto de pertenencia, de propiedad, de madre/hija a hija basada en la institución de la patria potestad. En el primero se aborda desde lo subjetivo. ¿Justifica la lectora su postura porque se trata de “una mujer”, pero no “mi” hija, y además lesbiana? Natalia tenia una madre y un padre y era hija de ellos también. Por otro lado, la ley de salud sexual y reproductiva plantea que desde los 14 años los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir información sobre su sexualidad y agrega: “En todos los casos se considerará primordial la satisfacción del interés superior del niño en el pleno goce de sus derechos y garantías consagrados en la Convención Internacional de los Derechos del Niño (Ley 23.849)”. La lectora aplica una pedagogía extraña cuando afirma que “Si un flaco de 26 años se lleva a mi hija de 16, aunque se amen, yo también me la traigo de una oreja” o por ejemplo “El hombre se salió de sus casillas y asesinó. Capaz que aun siendo padrastro cumplió con la función paterna”. Resulta tremendamente violento que una persona, en cualquier circunstancia, asesine a otra como le ocurrio a Natalia. Resulta un caso mas de violencia contra la mujer, con el aditamento de la homofobia sancionada por el artículo 1 de la ley 23.592 y la ley de violencia contra la mujer recientemente sancionada. Pero es aberrante afirmar que lo que ocurrió, en palabras de la lectora, es simplemente el caso de un padrasto que “se salió de las casillas” cumpliendo su rol de padre sustituto simplemente porque se le fue la mano y la mató. En la carta sobrevuelan ciertos estereotipos de género que parecen promover y justificar el rol masculino como el legitimado para la violencia o el homicidio reservándose para ella un simple tirón de orejas. Matar en cualquier caso es matar. No hay atenuantes para ello. Aquí, en cambio, lo que hay es agravantes, porque la única razón por la que Natalia fue asesinada es por su amor, que además era correspondido, a otra mujer.

martes, 23 de marzo de 2010

Cuidemos el modelo de familia

Se acerca el 2012 y todos parecen estar pendientes de las "señales" que nos avisan que el fin de la humanidad, del mundo, está muy cerca. Están los seguidores de Nostradamus que, siguiendo las interpretaciones de sus cuartetos ven "el principio del fin". También rezan los fieles de la Biblia cuando ven en la tele los desastres naturales que anticipan el Apocalíspsis. Y están ahora los nuevos estudiosos de la cultura Maya que entienden a ese año como el último de la historia.

Más allá del 2012 y sus nuevas asociaciones, siempre hubo gente que pensó que los seres humanos desaparecerían de la Tierra si no hacemos algo al respecto: repudiar y/o prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, sería una de las opciones. Claramente, nuestras parejas no pueden procrear como lo harían un hombre y una mujer, eso disminuiría los índices de natalidad al punto de dejarlos en cero.

¿Qué hay de la fertilización asistida, el alquiler de vientres y la adopción? Estamos de acuerdo que entonces podríamos tener nuestros hijos, pero dada nuestra crianza ellos nunca podrían ser heterosexuales, tampoco nuestros nietos, bisnietos, tataranietos... "El mundo se ha vuelto gay", volvería a gritar Homero Simpson, mientras mujeres y hombres pelean por quién le dona/alquila/presta qué (esperma, óvulo, vientre) a quién.

Por suerte, hay gente dispuesta a perpetrar la especie con su tradicional modelo de familia (actualmente en agonía). Me refiero a Uno más Una, la asociación civil mexicana que defiende "el derecho de los niños a tener un padre y una madre", y para esto rechaza el matrimonio entre personas del mismo sexo, al igual que la adopción homoparental.



En su sitio web hay una frase que hace mucho ruido: "Si tú juzgas a la gente, no tienes tiempo de amarla", Madre Teresa de Calcuta. Pero hay algo que no comprendo, ¿nosotros no tenemos que juzgarlos a ellos o ellos a nosotros? ¿A qué se refieren?

Sigo leyendo para tratar de entender: "Nuestro movimiento no se opone a que las distintas formas de unión tengan una figura jurídica en la que se sienta protegido. Nuestro movimiento solo pide que el matrimonio sea respetado como la union de un hombre y una mujer y no se pase por encima de los derechos de la parejas heterosexuales y de la niñez mexicana".

En uno de sus videos, Por qué oponerse a modificar el matrimonio, argumentan que "las familias tradicionales son fundamentales para la sociedad y legalizar el matrimonio homosexual podría tener consecuencias severas", tan severas que no son mencionadas.

El video es el que se utilizó en Estados Unidos para la campaña de la Proposición 8, en el estado de California, votada por sus ciudadanos para prohibir el matrimonio lésbico/gay, luego de ser legalizado. Tomando como ejemplo el caso de Masachussets, el único que permite la adopción homoparental en ese país, cuenta cómo un grupo de padres se quejó en un colegio luego de que la maestra lea un cuento de dos príncipes que se casan. La corte falló a favor de la escuela y los padres perdieron el derecho de elegir la enseñanza que darían a sus hijos sobre el tema.

A partir de esto, se plantea si las iglesias deberían realizar estos matrimonios por decisión del Gobierno, qué le enseñarían a sus hijos en las escuelas y si las leyes obligarían a los ciudadanos a "comprometer sus valores y creencias en nombre de la tolerancia a la homosexualidad".

Por eso, ellos entienden que pueden "respetar" a gays, lesbianas, travestis y transexuales "pero no por eso tienen que estar de acuerdo y acoger su estilo de vida", nadie quiere eso. La importancia de aprobar el matrimonio -con los derechos y responsabilidades de los que gozan únicamente las parejas heterosexuales- y la adopción homoparental, radica en la igualdad de oportunidades para todos y el amparo legal que necesitan las familias que ya se han formado y las que están por venir.

Terminé de ver los videos, leer sus artículos y sigo sin entender cuáles son las consecuencias severas que esto traería a la sociedad. Sigo sin entender por qué dicen NO A LA DISCRIMINACIÓN cuando, según el diccionario de la Real Academia Española discriminar significa:
  1. Seleccionar excluyendo.
  2. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.

sábado, 13 de marzo de 2010

Lesbofobia: el asesinato de Natalia Gaitán

El domingo 7 de Marzo de 2010, Natalia Noemí Gaitán de 27 años, murió en el Hospital Municipal de Urgencias de Córdoba (Argentina), tras recibir un escopetazo del padrasto de su novia, quien se oponía a la relación. Ahora el asesino sigue detenido mientras la familia pide justicia.
"Se trató de un caso de violencia de género", dicen los abogados. 
Otra vez, los medios de comunicación hicieron apenas un espacio en su agenda para informar el caso, pero no lo han instalado en la sociedad, a pesar de que ese mismo lunes era el Día de la Mujer. 
Todos nos saludaron en "nuestro día", ese que nos asignaron para que no molestemos tanto con el tema de la igualdad. Flores y bombones fueron moneda corriente ese lunes, programas ultra estúpidos fueron dedicados a las mujeres (entiéndase por mujer, persona que tiene vagina y acata sin cuestionamientos, mas con una sonrisa, los mandatos sociales impuestos por el patriarcado).
Natalian Gaitán, otra mujer asesinada por su género y su sexualidad, otra noticia que pasó inadvertida en ÉSE que era NUESTRO DÍA.
Ayer, viernes 12 de Marzo, el suplemento SOY del diario argentino Página 12, publicó esta carta escrita por una de sus lectoras: La lesbofobia mata.

Carta de Carla, Río Cuarto:

A las 2 de la madrugada del domingo murió Natalia Noemí Gaitán, de 27 años. Vivía en Parque Liceo 2ª Sección de la Ciudad de Córdoba y salía con una chica del barrio. Se fueron a vivir juntas. El padrastro de su novia, que tenía 16 años, fue a buscarla y la llevó de regreso a la casa. Al día siguiente Natalia se dirigió hacia una vivienda de la manzana 19, a encontrarse con su novia, pero se encontró con el padrastro, Daniel Toledo, quien le recriminó a Natalia que estaba “pervirtiendo” a la adolescente. Discutieron fuerte y Natalia reclamó su derecho y el derecho de la chica a ser felices, a amarse libremente, a disfrutar de su sexualidad. Toledo no soportó la afrenta y fue hacia adentro de la vivienda. Natalia se fue enojada. El hombre salió tras ella y la llamó. Cuando la chica se dio vuelta, se oyó el disparo de una escopeta calibre 16. Un disparo a medio metro de distancia. Un simple fusilamiento. En el día internacional de la mujer, una hija, novia, amiga y compañera más murió producto de la lesbofobia. Justo el Día de la Mujer. ¿Será casualidad o una prueba más de lo poco que importa? Creo que es una prueba más, de lo contrario, el asesino tendría que haber reparado en que el hecho de matarla justo ese día debería sensibilizar a la Justicia. Pero eso no creo que pase. Cada vez más crímenes en la sección de policiales de mujeres quemadas por sus parejas, ajusticiadas por un suegro que no quiere serlo. En el fondo ronda la idea de que hay un derecho a matar en ciertos casos. Al hombre, un padre de aquéllos, lo volvió loco esta chica que se llevaba a la nena, dirán por ahí. Pobre la nena. Me solidarizo con el dolor que tendrá hoy. Me pregunto si no deberían los crímenes de género y los crímenes de odio pagarse el doble. Así como se hizo la ley de cupo para tener más representación política. Porque si la vida de las mujeres no vale nada y las de las lesbianas vale menos, por qué no hacer que se paguen el doble, hasta que lleguemos a la tan bendita igualdad.




Continúa leyendo: Matar en cualquier caso es matar 
Respuesta a los comentarios de estupro y pedofilia, por el Dr. Pablo Oscar Rosales -director de Asistencia y Asesoramiento a Personas en Situación de discriminación del Inadi- para el suplemento SOY de Página 12.

martes, 2 de marzo de 2010

La Fox va por Lady Gaga


No se sabe quién lanzó la primera piedra, pero el hecho es que Lady Gaga dijo ser bisexual mientras Megan Fox le confesó a una amiga estar encaprichada con la cantante.

Primero se trató de Angelina Jolie, consiguió así ponerse en boca de todos por sus dichos y no tanto por su cuerpo. Los fans se multiplicaron y la actriz de Transformers se convirtió en la bisexual más sexy de Hollywood (recordemos que Angie ya no vive en las famosas colinas).

Ahora "una amiga" contó a Showbiz Spy que Megan está obsesionada con Lady Gaga, no sólo es una "gran fan, sino que además la encuentra "super sexy, exactamente el tipo de chica que podría hacerle olvidar a los hombres de por vida".

Pero no hay que hacerse ilusiones, dificilmente pase algo entre ellas. En una entrevista con Complex Magazine, en julio del año pasado, la cantante de Poker Face expresó su rechazo por la morocha cuando, al ver una foto suya, preguntó quién era "esa puta barata poco inteligente (trashy unintelligent slut)".

Por lo visto, Megan no estaba al tanto de estos comentarios, ya que su amiga también contó que la actriz "está deseando trabajar con ella en algún momento, ya sea en una película o en alguno de sus videoclips".